I
Al despuntar la mañana
ya estoy dentro del Rocío,
porque el Rocío me llama
con un grito repentino
que suena dentro del alma;
embriagando al peregrino
”pa” que camine con ansias
y le cante entre los pinos
cuando el Simpecado pasa.
II
El Rocío es alegría,
es entrega, es amistad,
es regalar cada día,
ofrecerse a los demás,
darle gracias a la vida;
es devoción, es rezar
a la Pastora Divina,
decir ¡Viva mi Hermandad!
con su gente peregrina.
III
Cantando por sevillanas,
son los sones del camino
fandanguillos y plegarias,
cantamos todos unidos
al compás de la guitarra;
dejando un eco bravío
se requiebran las gargantas
diciendo ¡Viva el Rocío!,
¡Viva esa Paloma Blanca!
IV
Y hasta el final del camino
siguen roncas las gargantas
y siguen cantando unidos,
del Simpecado no se apartan,
que hay que llegar hasta el Rocío;
ya se ve la ermita blanca
bajo ese cielo ”encendío”
con la luz de la esperanza,
eso se llama Rocío.
Estribillo:
Ay, ay, ay, ay
Porque el Rocío me llama
”pa” estar junto a la Pastora
el lunes por la mañana.
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